CENIZAS DE VALOR.

No tengo idea cómo sea la vida de un abogado, un psicólogo, un doctor u otro profesional. No sé a qué hora se han de levantar, de acostar; si han de dejar de lado la familia, o las horas de desayunar, almorzar, cenar; si han perdido el corazón una tarde lejana, o si, por el contrario, han ganado muchos al hacer una buena labor.

La verdad, no lo sé. Sólo sé cómo es mi vida. Sólo sé eso.

Hoy tuve una comisión que al principio se pintó como fea, tristona, policiaca. Una casa se había incendiado en San Juan de Lurigancho con una niña de 6 años adentro. Bueno, una estadística más. Chequé noticieros, periódicos, más datos. Con ella, son cuatro niños quemados en lo que va de la semana. La noticia pone, habrá que hacer una notita al respecto. Me aventuro hasta el lugar. AA. HH. Sol de Primavera, ¿dónde quedarás?

En el camino leía Luces, hoy es jueves, pelas en estreno, agenda cultural, la tal Malú y el tío Lucho más duros que nunca, etecé, etecé, etecé. Abancay. Acho. Próceres de la Independencia. ¿Comisaría de Caja de Agua? Al lado del cerro, señorita. Muy bien.

Llegué a la dependencia, me presenté y luego de los formalismos de rigor pedí información, qué fue lo que pasó, dónde, cuál fue el móvil, y más etcéteras. Sí, sí, sí, eso ya lo sabía, ella estaba adentro, ajá… ¿Que también su hermano? Wow… ¿Él está vivo? ¿El lo vio todo dice? ¿Fue una venganza? ¿Fue planeado? ¿No fue una vela? ¡Dios!

Un día es un día y no quiero volver a casa tan pronto, tan pronto como otros días. Yo quiero ir a la casa, comandante, dígame dónde está, yo tengo que ver a esa familia. Me tienen que contar que es lo que pasó, quién les hizo esto. A cinco minutos está la casa, arriba de aquel cerro, ¿logra ver usted? Sí, sí, claro que sí. Nos vemos.

Llegué al cerro. Señora, ¿usted es la tía, verdad? La vi en la tele. Dígame, ¿la sra. Carmen? ¿Arriba? Sí, pero no quiere hablar con la prensa, mire ellos son de la tele, también la están esperando. Ay seño, pero yo no tengo cámara, yo sólo quiero conversar, quizá usted me quiera contar. Uhm, a ver, venga por aquí. Y me llevaste donde ella, y hablamos Carmen, y me contaste todo.

Me lo contaste todo. Me mostraste las fotos, y la ropa. Y lloraste, y te consolé, y te dije que no hay peor batalla que aquella que no se lucha. Me dijiste que te habían amedrentado, que querían cogerse tu terreno, tu pequeña casa de madera, que querían poner allí a otros. Qué tu les dijiste que no, que ahí vivían ustedes. Y te golpearon, y te humillaron, y pensaste que ese dolor lo podrías soportar con tal de llevar la fiesta en paz. Pero qué fiesta Carmen, ¿qué fiesta?

No, lo que hicieron fue un crimen, no una fiesta. Esperar a que te vayas al chifa a por comida, a que tu esposo no haya regresado, para poder echar ron a tu casa, sin notar que adentro Sasha (5) y José (11) esperaban por ti. Y José te lo dice, ahora, con el brazo quemado, soportando el dolor, te dice que vio a dos personas merodeando, que sintió mucha agua cayéndole encima, pero que no recuerda más. No era agua, ¿verdad? Era combustible. Era ganas de fregar. Era más que una venganza: era una estupidez.

Ahora todos lloran, y yo no me aguanto. Siento indignación, siento impotencia. Corres a buscar ayuda, no tienes nada de dinero para el velatorio. Eliseo fue por ayuda también. Volteo y veo a Kenji, ojos llorosos, labios partidos, dientes apretados. Ven conmigo, conversemos. Soy el hermano mayor, me advierte. Te pido tu teléfono y me da el número y me aprieta fuerte, y en sus ojos veo más que un llanto ahogado: veo ansias de justicia, veo interrogantes, inquietudes; veo desolación. Te respondí con la mirada: te prometo que haremos algo. Te prometo que se conseguirá la plata. Te prometo, pequeño, que no olvidaré tus ojos chinos, de mirada traviesa, de corazón de poeta.

No tengo idea cómo sea la vida de una abogado, un psicólogo, un doctor o cualquier otro profesional. Pero la vida de un periodista es tocar día a día la vida del otro, y llevártela dentro y para siempre contigo. Y cuando estoy aquí, sentada frente a una compu, intentando poner en líneas lo que nadie leerá mañana, defino que la vida está allá afuera, intentado tocar nuestros ojos, llamando nuestra atención, gritando desesperadamente presencia en el papel, para sentirse identificada, para sentirse representada: para sentirse, sólo eso.

Y yo te digo desde aquí, Sasha, que tocaste mi vida, y que allá arriba tocarás muchas más. No me ganaré el pulitzer con tu historia, pero me ganaré la satisfacción de haberte encontrado.

UPDATE: Leer la nota publicada.

8 pensamientos en “CENIZAS DE VALOR.

  1. aun cuando me lo cuenten o escriban al respecto, nunca tendré idea de lo que es realmente encarar esas otras vidas que nos son indiferentes, suerte la tuya de asimilar ese tipo de situaciones s, suerte la de los otros profesionales que seguramente perciben distintas sensaciones, cada uno con lo que eligó………. es weno leer lo mucho que te gusta esto…..🙂

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  2. Bueno, esto que contaste es una de las razones x las q no ejerzo el periodismo diario. Es demasiado para mí. Porque pasa que me deprimo o me vuelvo indiferente y las dos cosas son terribles para el alma. Una vez estaba con mi director del noticiero decidiendo la pauta y había una caso de violación q no sabían si incluir. Me sorprendí a mi misma diciendo “si la violadita es menor de 12 la ponemos”. Yo ya no era yo.

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  3. asu amix, q fuerte son las cosas q enfrentas, sabes q cuentas con nosotros siempre, estamos siempre contigo T_T quizas no tan presentes, pero en nuestro pensamiento siempre estas, obviamente te agradecemos mucho las noticias que nos muestras, que injusticia la verdad, siento de verdad que si encuentro a esos delincuentes, me dan ganas de sacarles su /(&/(%$/(

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  4. no se si te habrás dado cuenta pero viendo los meses que llevas posteando pues ya tienes exactamente un año o por ahi……..chekea: “mucho que leer”,,,,,,,de noviembre a noviembre……….entons…..felicitaciones a tu blog por su primer año….estoy en lo correcto…???

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  5. Qué tal!

    Me llamo José Luis, soy de la Ciudad de las Flores, Veracruz, México.

    ->Hace unos días navegaba a toda vela por los inmensos mares del Internet cuando encontré tu blog.

    Leí algunos post y me ahn parecido bastante buenos.

    Por lo tanto, decidí crear un sistema de enlaces en MI BLOG en donde me permití -esperando no te moleste- incluir tu sitio.

    Sin más por el momento y esperando pronto tu visita, quedo a tu más completa disposición.

    .-. |«€l çëηtîηêlÃ¥ dεl ÃmøÑ?»| .-.

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  6. Yo te puedo contar la vida de una abogada y también vez cosas super tristes, casos de abuso y violación. No tienes horarios, te debes al cliente. Te pueden llamar a las 6 de la mañana como a las 11 de la noche. Te llaman cuando los están embargando o cuando se preguntan ¿me voy preso por no pasar alimentos?. No tienes horario, tienes mucha presión. No hay respiro

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