LA MUCHACHA DE LOS OJOS TRISTES.

Se acercan las Fiesta Patrias. Wow, qué rápido se pasa el tiempo, si me parece que ayer no más fue el Año Nuevo. 7 meses han pasado ya. Asu, no me la creo…

Los que me leen seguido, se podrán haber dado cuenta de que cada vez que ando medio bajetona se me da por la nostalgia y recordar el pasado. Si mi vida fuera como el messenger y mi situación actual como los estados de ese chat, no sabría si elegir No conectado, Ausente, No disponible o si crear una nueva etiqueta: Más triste que una lágrima.

A estas alturas del año se supone debía haber conseguido ciertas cosas y cumplido ciertas metas, pequeñas pero metas al fin. Anoche, mientras estaba en la misa dominical, me sentí completamente vacía.  Me pregunté entonces: ¿puede ser eso posible? Nunca me había pasado algo parecido. Osea, para el común de los mortales tengo lo necesario para vivir normal, por tanto esta aseveración podría parecer una tontería más, si es que no un capricho del momento.

Conforme pasaban los minutos de esa larga hora sabática, encontré la respuesta (o mejor dicho, me la diste): el problema no es que me falte algo; el problema es que lo que tengo no es 100% bueno o, en todo caso, no me hace 100% feliz, a excepción de Usted, claro, que a lo largo de mi historia siempre ha permanecido.

He ahí el dilema. ¿Qué hacer? ¿Desechar y empezar otra vez? ¿Reconocer que lo que uno tiene ahora y todo lo que invirtió en ello ya no es suficiente para ser feliz? ¿Que es momento de hacer un change? ¿Admitir que me equivoqué una vez más? ¿O hacerme la loca y continuar con el tira y afloja hasta que ya no dé más?

La verdad, esto es para mí la locura automática, porque me siento totalmente down. Y cómo no, si mi cuerpo no está hecho de metal; mi cuerpo no está hecho de madera. Mi cuerpo no está hecho de cartón ni de cera.

Me gustaría tener una bola mágica o que mi vida fuera como una canción romántica de esas que pasan en Radio Felicidad, que casi siempre tienen un final feliz. Pero tengo que enfrentarlo, quiera o no.

Me resulta gracioso cuando me preguntan si estoy bien porque me notan "rara", por no decir que tengo pinta de ser La muchacha de los ojos tristes. Y digo que me resulta gracioso porque el 88.97% de esas preguntas se hacen por compromiso, ya que a los dos minutos de haberte preguntado la persona continúa con su vida o hablándote de ella y/o de su buena suerte. Sucede igual con aquellos que al despedirse dicen "cuidate" o "cuidate mucho", pues el 91.34% de esas frases se dicen por inercia más no como una bienaventuranza hacia el otro.

Quisiera terminar este post diciendo "bueno, ya no pensaré más en esto y dejaré que las cosas fluyan" o "sé que para todo siempre hay solución, ¿o acaso no dicen que siempre hay una luz al final del túnel?", y cosas por el estilo. Una lástima que esta vez no vaya a ser así. Total,  los blogs no solo sirven para contar historias color de rosa.

Igual, los dejo con un par de canciones que me gustan por el ritmo y los nombres, más no por las letras. Sería más fácil si sus letras reflejaran mi pesar, porque me dirían qué hacer y el final siempre sería feliz.

Rakim y Ken-y – Down (clic en play)

Eddie Dee y La Secta All Star – La locura automática (clic en play)

10 pensamientos en “LA MUCHACHA DE LOS OJOS TRISTES.

  1. Es un post muy bonito. En cierta forma -por no decir toda- he visto mi reflejo dentro de las imágenes creadas por mi mente de cada una de las situaciones que relatas.
    No había reparado en que lo que “tengo” no es ciento por ciento bueno.

    Pero… quiénes somos para juzgar si es completamente bueno o no los regalos que la vida, a través de innumerables maneras, nos hace llegar.

    Es tan frustrante ver cómo no se logran los resultados esperados… tanto es así que he cambiado el significado de la palabra frustración por “resultados no esperados”

    Tu blog es muy bonito, me gusta mucho.

    Alexis

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  2. Y, bueno, Meli… pensaba en escribirte un comentario realmente largo y “profundo”… pero creo que esa es, precisamente, la manera más segura de que no lo leas, je, je…

    Así que solo quiero compartir contigo, entonces, algo que leí por ahí. Un texto de Pieper. Tal vez hayas oído hablar de él. (Si no, métele un google. Es uno de esos raros autores de los cuales todo es bueno). El texto habla sobre la definición escolástica de la paciencia. Dice así:

    “Pero la paciencia es algo radicamente diverso de la irreflexiva aceptación de toda suerte de mal: ‘paciente es no el que no huye del mal, sino el que no se deja arrastrar por su presencia a un desordenado estado de tristeza’. Ser paciente significa no dejarse arrebatar la serenidad ni la clarividencia del alma por las heridas que se reciben mientras se hace el bien”.

    Las comillas simples indican un texto de Santo Tomás de Aquino.

    A mí ese texto me hizo pensar muchísimo, y me ayudó a entender algunas cosas en mi vida. Espero que a ti también. Claro que es muy cortito, y presupone una serie de cosas como, por ejemplo, que sepas cuál es el bien. Pero creo que tú lo sabes. Y si no lo sabes, puedes empezar por ahí, Meli.

    Para más información, me escribes y te explico.

    Hablamos.

    K.

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  3. Pingback: Planeta Invazor! » LA MUCHACHA DE LOS OJOS TRISTES.

  4. Un besito my Wonder. No sé si aún sigues triste, ese post lo es y yo recién lo acabo de leer. Han pasado unos días desde entonces. Paciencia, a todos nos tocan los momentos de nostalgia y cosas así. Pero no cedas a esa tristeza Wonder, todo va a estar bien, lo prometo.
    La quiero mucho nena, ya le molestaré un poco por el msn en la noche, asi el sitio se encuentre ocupado, llevaré mi pañuelito y lo enviaré por una ventanita. Cariños.
    Vanessa

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  5. bueno…lo que yo hago es pensar no en desechar todo…pero sacar lo que me sirve de lo que tengo y el resto pues fuera…y a reiniciar el camino…si te fijas la unica manera de ser feliz es evolucionando…a menos que seas conformista y quieras estar igual toda la vida asi que no te sientas mal mejor tomalo como incentivo para lograr otras cosas…

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  6. Meli,

    En este mundo traidor
    nada es verdad
    nada es mentira
    todo es segun el color
    del cristal con que se mira.

    A menudo sentimos que nuestra vida es incompleta al no alcanzar metas materiales en un determinado lapso de tiempo. Las metas materiales son importantes ,que duda cabe, pero hay cosas más importantes que curiosamente aprendes a valorarlas cuando no tienes un mango en el bolsillo. Este año haz hecho varias cosas importantes, haz viajado a conocer a tu Benny,te haz graduado (por fin!) y estas con un nuevo trabajo.

    Te parece poco?

    Pues quien pide poco es un loco. Then join the club.

    Besos y buen fin de semana

    Schatz

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  7. Cuando me siento bajo y triste se que algo bueno pronto llegara. Cuando algo bueno llega siento que pronto me sentiré bajo y trsite.

    Schatz me robó la frase…😦

    Cuando dejas de pelear por las cosas que haces, estas no se arreglan, así que… que no te duré mucho la bajada.

    Felices fiestas.

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